Familia

¿Es buen momento para tener un hijo? Lo que conviene mirar antes en España

Llevamos tiempo dándole vueltas. ¿Tenemos las ganas, la estabilidad y el apoyo para tener un hijo ahora, o nos conviene esperar un poco más?

En España la edad media para ser madre ya está en 32,6 años, y muchas parejas retrasan la decisión por el piso, el contrato o los sueldos. Antes de lanzaros, poned en la balanza lo que de verdad cuenta aquí, como las 19 semanas de permiso de cada uno, la escuela infantil, si los abuelos viven cerca y si los dos lo queréis con las mismas ganas.

Respuesta breve

Si los dos lo queréis con ganas parecidas, tenéis algo de colchón y sabéis quién cuidará del bebé cuando se acaben los permisos, no esperéis a un momento perfecto, porque casi nunca llega. Conviene esperar cuando uno de los dos dice que no, cuando la relación ya va tensa o cuando falta lo básico, como un ingreso estable o un sitio donde vivir. Con 19 semanas de permiso cada uno y la deducción por maternidad, el primer año es más llevadero de lo que parece si lo planificáis con tiempo.

Balance de la plantilla

Se inclina por el sí

Los pros llevan ventaja, pero no por goleada.

55%
A favor
45%
En contra
El pro más fuerte

Cada uno tendría 19 semanas de permiso, con la prestación al 100 % de la base reguladora

El mayor riesgo

La escuela infantil privada puede comerse buena parte de un sueldo en las grandes ciudades

Cómo funciona el veredicto

Cada elemento cuenta con el peso que le diste. Los subpuntos pueden reforzar o debilitar a su elemento padre hasta en un 50%: tu propia valoración siempre manda.

Toca cualquier argumento de abajo para desactivarlo y mira cómo se mueve la balanza: los subargumentos cambian el peso de su elemento padre.

Pros

Contras

Hazlo tuyo

Ajusta los argumentos y los pesos a tu situación: el veredicto se recalcula al instante.

Revisa antes de decidir

  • Decid cada uno por separado si es un sí, un todavía no o un no, y comparadlo después con calma
  • Calculad lo que entrará en casa tras los permisos y restad la escuela infantil o el cuidado que vayáis a pagar
  • Mirad cuándo abre la preinscripción de las escuelas infantiles públicas de vuestro ayuntamiento o comunidad
  • Repartid en el calendario las 19 semanas de cada uno, incluidas las dos que se pueden guardar hasta los ocho años
  • Consultad las ayudas por nacimiento de vuestra comunidad autónoma y de vuestro ayuntamiento, que cambian mucho de un sitio a otro
  • Pedid una consulta preconcepcional en el centro de salud y empezad con el ácido fólico si os lanzáis
  • Hablad de quién se queda con el niño cuando tenga fiebre, porque con la guardería pasará más de lo que creéis

Preguntas frecuentes

¿Cuántas semanas de permiso tendremos cada uno?
Diecinueve por cabeza, con una prestación de la Seguridad Social equivalente al 100 % de vuestra base reguladora. Las seis primeras, justo después del parto, son obligatorias y las disfrutáis los dos a la vez. Las once siguientes podéis alternarlas para que el bebé pase más tiempo en casa, siempre antes de que cumpla un año, y quedan dos para usar hasta los ocho. Si la familia es monoparental, el permiso llega a 32 semanas.
¿Cuánto cuesta un bebé el primer año en España?
Depende sobre todo de quién lo cuide cuando se acaben los permisos. Con abuelos cerca o plaza en una escuela infantil pública (en algunas comunidades ya es gratuita en parte del ciclo), el gasto se queda en pañales, ropa, carrito y alimentación. Una escuela infantil privada en Madrid o Barcelona puede convertirse en la factura más alta del mes. La deducción por maternidad, de hasta 1.200 euros al año por hijo menor de tres años, más otros 1.000 si pagas guardería autorizada, compensa una parte.
¿Es tarde tener el primer hijo pasados los 35?
Es cada vez más habitual. En España ya uno de cada diez bebés nace de una madre de 40 años o más. Aun así, la fertilidad baja con la edad y los tratamientos funcionan peor cuanto más se espera. Si lleváis tiempo intentándolo sin éxito, pedid cita en vuestro centro de salud. La sanidad pública cubre la reproducción asistida, aunque con límites de edad y listas de espera que conviene conocer pronto.
¿Y si uno de los dos no lo tiene claro?
Separad el «todavía no» del «no quiero». El primero se puede trabajar con condiciones concretas, como un contrato fijo, un piso más grande o aprobar unas oposiciones. El segundo no se arregla esperando. Un hijo aceptado a regañadientes suele pasar factura en los primeros meses, así que si os atascáis, unas sesiones con un psicólogo de pareja ayudan a ver qué hay detrás de cada postura.

Llevamos tiempo dándole vueltas. ¿Tenemos las ganas, la estabilidad y el apoyo para tener un hijo ahora, o nos conviene esperar un poco más?

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