Familia
¿Vamos a por el segundo? Cómo decidir si tener otro hijo
Ya sabemos lo que es un bebé en casa. ¿Tenemos fuerzas, espacio y dinero para otro, o nuestra familia ya está completa así?
Con el segundo (o el tercero) ya no decidís a ciegas, porque sabéis lo que pesan las noches, la escuela infantil y la logística diaria. También entra en juego lo que cambia en España cuando la familia crece, como la preferencia de los hermanos para entrar en el mismo colegio o el título de familia numerosa que llega con el tercero.
Respuesta breve
Id a por otro si las ganas llevan meses ahí, los dos estáis en el mismo punto y tenéis resuelto quién cuidará de dos niños pequeños a la vez. El permiso de 19 semanas y la deducción por maternidad ayudan, pero el gran gasto vuelve a ser la escuela infantil y, a veces, una casa más grande. Si al imaginar vuestra familia tal como está sentís alivio, o si el motivo principal es que el mayor no se quede solo, plantarse también es una buena decisión.
Balance de la plantilla
Demasiado parejo para decidir
Los lados están casi igualados: prueba a desglosar más los puntos grandes.
Seguimos queriendo otro bebé desde hace meses, y no es nostalgia de un día
Dos niños en la escuela infantil a la vez pueden ser el gasto más grande del mes
Cómo funciona el veredicto
Cada elemento cuenta con el peso que le diste. Los subpuntos pueden reforzar o debilitar a su elemento padre hasta en un 50%: tu propia valoración siempre manda.
Toca cualquier argumento de abajo para desactivarlo y mira cómo se mueve la balanza: los subargumentos cambian el peso de su elemento padre.
Pros
Contras
Ajusta los argumentos y los pesos a tu situación: el veredicto se recalcula al instante.
Revisa antes de decidir
- Imaginad vuestra familia dentro de cinco años sin otro hijo y fijaos en si sentís alivio o pena
- Sumad lo que costaría tener a los dos a la vez en escuela infantil o con canguro durante los años de solape
- Comprobad en el baremo de admisión de vuestra comunidad cuántos puntos da tener un hermano en el centro
- Repasad qué falló el primer año (noches, reparto de tareas, trabajo) y qué cambiaríais esta vez
- Hablad con los abuelos de cuánta ayuda podéis esperar de verdad con dos nietos pequeños
- Si vais a por el tercero, informaos en vuestra comunidad de cómo se pide el título de familia numerosa
- Pedid una consulta preconcepcional en el centro de salud, sobre todo si hubo complicaciones en el primer parto
Preguntas frecuentes
- ¿Con el segundo hijo vuelve a haber 19 semanas de permiso?
- Sí. El permiso va por cada nacimiento, así que cada progenitor vuelve a tener 19 semanas, con las seis primeras obligatorias justo después del parto. Si todavía no habéis gastado las dos semanas del mayor que se pueden guardar hasta los ocho años, siguen siendo vuestras. En un parto múltiple, la Seguridad Social paga además un subsidio especial por cada hijo a partir del segundo.
- ¿A partir de cuántos hijos se es familia numerosa?
- Por regla general, con tres. La Ley 40/2003 también reconoce a familias con dos hijos si uno tiene discapacidad, si los dos progenitores la tienen (o uno con un grado del 65 % o más) o si ha fallecido uno de los padres. La categoría especial empieza en cinco hijos, o en cuatro cuando tres vienen de un parto múltiple, adopción o acogimiento. El título se tramita en tu comunidad autónoma y da derecho, entre otras cosas, a una deducción estatal de hasta 1.200 euros al año en el IRPF.
- ¿Qué diferencia de edad entre hermanos es mejor?
- No hay una cifra que sirva a todos. Con poca diferencia, los años de pañales y de escuela infantil se solapan y el gasto se dispara a la vez, aunque luego comparten juegos, colegio y horarios. Con más distancia, el mayor ya va solo al cole y hasta echa una mano, pero cada uno vive etapas muy distintas. Si la madre ronda los 40, la edad suele pesar más que la diferencia ideal.
- ¿Es malo que nuestro hijo se quede como hijo único?
- No. La investigación no encuentra que los hijos únicos salgan peor en habilidades sociales, en estudios ni en felicidad. Un hermano puede ser un regalo, pero no garantiza una relación estrecha. Si la única razón para ir a por otro es que el mayor «no esté solo», merece la pena pararse a pensarlo antes de dar el paso.
Ya sabemos lo que es un bebé en casa. ¿Tenemos fuerzas, espacio y dinero para otro, o nuestra familia ya está completa así?
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