Relaciones
¿Merece la pena una relación a distancia?
Uno de los dos se muda por trabajo, oposiciones o estudios. ¿Intentamos la distancia o es mejor cortar antes de que se vaya?
La distancia puede funcionar cuando tiene fecha de final y los dos ponéis el mismo esfuerzo. Sin un plan para volver a vivir en la misma ciudad, acaba decidiendo por vosotros, solo que más despacio. Aquí cuentan el motivo de la mudanza, lo que cuestan los viajes en tren o avión, las vacaciones que os quedan y cuánta confianza os tenéis hoy.
Respuesta breve
Merece la pena intentarlo si la relación ya está asentada, hay confianza y tenéis una fecha y un plan para volver a vivir en la misma ciudad, ya sea al acabar el Erasmus, la residencia o el contrato. Con AVE o vuelos baratos el coste se puede asumir, pero las vacaciones se van casi enteras en visitas. Si la distancia no tiene final, los celos ya pesan o el dinero no da para veros, cortar antes de la mudanza suele ser lo más honesto, aunque ahora duela.
Balance de la plantilla
Se inclina por el no
Los contras llevan ventaja, pero no por goleada.
Hay fecha de final y un plan para vivir otra vez en la misma ciudad
Las visitas se comen dinero y casi todos los días de vacaciones
Cómo funciona el veredicto
Cada elemento cuenta con el peso que le diste. Los subpuntos pueden reforzar o debilitar a su elemento padre hasta en un 50%: tu propia valoración siempre manda.
Toca cualquier argumento de abajo para desactivarlo y mira cómo se mueve la balanza: los subargumentos cambian el peso de su elemento padre.
Pros
Contras
Ajusta los argumentos y los pesos a tu situación: el veredicto se recalcula al instante.
Revisa antes de decidir
- Poned fecha al final de la distancia y decidid quién se mudará y en qué condiciones
- Haced cuentas de trenes, vuelos y días de vacaciones de un año entero, y pactad cómo se reparte el gasto si uno gana menos
- Comprad los billetes de AVE o avión con antelación y evitad en lo posible los puentes y la Semana Santa
- Si uno vive en Canarias o Baleares, comprobad que su empadronamiento está al día para aplicar el descuento de residente
- Si uno es funcionario, preguntad en su servicio de personal por la excedencia por agrupación familiar o los concursos de traslados
- Preguntad en vuestras empresas si podéis teletrabajar algunas semanas desde la otra ciudad
- Hablad también de cómo será la vuelta, porque pasar a vivir juntos es el tramo más delicado
Preguntas frecuentes
- ¿Funcionan las relaciones a distancia?
- Más de lo que dice su fama, siempre que haya un final a la vista. Las parejas que saben cuándo y dónde van a vivir juntas aguantan mucho mejor que las que viven la distancia sin fecha. El momento delicado suele llegar al final, cuando dejáis de veros solo en fines de semana especiales y volvéis a la rutina de la compra, los turnos y las facturas.
- ¿Cuánto cuesta ver a tu pareja si vivís en ciudades distintas?
- Depende sobre todo del trayecto. Entre ciudades con AVE, la competencia de Ouigo e Iryo ha abaratado mucho el tren si compras con antelación, y la CNMC calcula que los precios de la alta velocidad han caído más de un 40 % en términos reales desde 2019. Si uno vive en Canarias o Baleares, el descuento de residente del 75 % reduce sus vuelos al resto de España. Lo caro son los puentes y las fechas señaladas, así que conviene planificar y repartir el gasto según lo que gana cada uno.
- Soy funcionario, ¿hay alguna forma de irme a vivir con mi pareja?
- Existe la excedencia voluntaria por agrupación familiar del Estatuto Básico del Empleado Público. Se concede sin exigir años previos de servicio cuando tu cónyuge vive en otra localidad porque tiene allí un puesto definitivo como funcionario o laboral fijo en una Administración. Es sin sueldo y la ley habla de cónyuge, así que si no estáis casados las vías habituales son el concurso de traslados o una comisión de servicios. Pregunta en tu servicio de personal cómo lo aplica tu Administración.
- ¿Qué ayuda más a aguantar la distancia?
- Tres cosas. Una fecha compartida para acabar con ella, hablar también de lo aburrido del día (el jefe, la compra, el piso compartido) y no solo de lo importante, y que el esfuerzo sea parejo. Si siempre es la misma persona la que coge el tren o el avión, el rencor llega pronto. Los celos que ya costaba manejar en la misma ciudad suelen crecer con los kilómetros.
Uno de los dos se muda por trabajo, oposiciones o estudios. ¿Intentamos la distancia o es mejor cortar antes de que se vaya?
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