Dinero

¿Pido un préstamo personal o mejor espero y ahorro?

¿Me conviene pedir un préstamo para esta reforma, este curso o este imprevisto, o me acabará costando más de lo que me resuelve?

Un préstamo personal convierte un gasto grande en cuotas fijas, pero también queda registrado en la CIRBE del Banco de España mientras lo pagas y pesa en cualquier hipoteca que pidas después. Antes de firmar, mira qué compra ese dinero, cuál es la TAE real con todas las comisiones y si podrías seguir pagando un mes en que las cosas vengan mal dadas.

Respuesta breve

Pídelo si el dinero resuelve algo que no puede esperar o que te ahorra dinero (una avería, una reforma necesaria, cancelar una revolving cara) y la cuota te deja margen aunque tengas un mes malo. Para caprichos, viajes o bodas, ahorrar unos meses sale casi siempre más barato. Compara las ofertas por TAE y coste total, nunca por la cuota, y recuerda que tienes 14 días para desistir si después ves algo que no te convence.

Balance de la plantilla

No rotundo

Los contras superan claramente a los pros.

34%
A favor
66%
En contra
El pro más fuerte

La reforma del baño, la caldera estropeada o el máster no pueden esperar a que reúnas el dinero

El mayor riesgo

Con la comisión de apertura y los seguros vinculados, el préstamo sale bastante más caro que el tipo anunciado

Cómo funciona el veredicto

Cada elemento cuenta con el peso que le diste. Los subpuntos pueden reforzar o debilitar a su elemento padre hasta en un 50%: tu propia valoración siempre manda.

Toca cualquier argumento de abajo para desactivarlo y mira cómo se mueve la balanza: los subargumentos cambian el peso de su elemento padre.

Pros

Contras

Hazlo tuyo

Ajusta los argumentos y los pesos a tu situación: el veredicto se recalcula al instante.

Revisa antes de decidir

  • Pide la Información Normalizada Europea de cada oferta y compara la TAE y el importe total adeudado
  • Revisa si te obligan a contratar un seguro de vida o de protección de pagos, o a domiciliar la nómina, para conseguir ese tipo
  • Descarga tu informe de la CIRBE en la sede electrónica del Banco de España para ver qué deudas constan a tu nombre
  • Calcula tu nivel de endeudamiento con la herramienta de Finanzas para todos antes de ir al banco
  • Aparta durante dos o tres meses el importe de la cuota en otra cuenta para comprobar que puedes vivir sin él
  • Si firmas y te arrepientes, envía el desistimiento por escrito dentro de los 14 días y guarda el justificante

Preguntas frecuentes

¿Cuánto puedo pedir sin ahogarme?
Los bancos miran qué parte de tus ingresos netos se va ya en cuotas, hipoteca incluida, y a partir de cierto porcentaje dejan de prestar. La prueba buena es tu propio mes: tras pagar la cuota, ¿te queda para ahorrar algo y para un recibo inesperado? La herramienta «¿Cuál es mi nivel de endeudamiento?» de Finanzas para todos, el portal del Banco de España y la CNMV, te ayuda a calcularlo.
¿Qué pasa con la CIRBE y con ASNEF si pido un préstamo?
El préstamo se comunica a la CIRBE, la central de riesgos del Banco de España. No es un registro de morosos: recoge las deudas que tienes con bancos, y estos la consultan antes de darte más financiación, por ejemplo una hipoteca. Los ficheros de morosos como ASNEF son otra cosa. Solo pueden incluirte por una deuda cierta, vencida y exigible, tras avisarte, y como máximo cinco años desde el vencimiento.
¿Puedo echarme atrás después de firmar?
Sí. La Ley 16/2011 de crédito al consumo te da 14 días para desistir sin explicar el motivo y sin penalización. Comunícalo por escrito y guarda el justificante; luego tienes 30 días para devolver el capital y los intereses de los días que tuviste el dinero. Si más adelante quieres amortizar antes, la comisión no puede pasar del 1 % de lo devuelto, o del 0,5 % si queda menos de un año.
¿Y los minicréditos que se conceden en diez minutos?
Prestan poco dinero a pocas semanas, con un coste que, pasado a TAE, suele quedar muy por encima de un préstamo de banco, y cada prórroga por no pagar a tiempo lo encarece más. Si los necesitas para llegar a fin de mes, el problema está en el presupuesto y otro préstamo no lo arregla. Antes de recurrir a uno, pregunta en tu banco por un adelanto de nómina.

¿Me conviene pedir un préstamo para esta reforma, este curso o este imprevisto, o me acabará costando más de lo que me resuelve?

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